mayo 12, 2008

creo que he perdido a mi doncella en peligro

Cada dos días,
la lluvia recorría sus mejillas;
sentada en aquel balcón
con un libro en mano
esperaba el atardecer.

Sus ojos de vez en cuando
volteaban a mirarme.
Aquellas dos jaulas que me insitaban
a estar junto a ella.

Apesar de estar a su lado
yo para ella
no era nadie, una mancha tal vez
un fantasma sin importancia...

Pero era mi princesa,
mi dulce luz eterna,
mi guía de noche.

Te quiero, le dije,
y yo a ti respondió.

Las mil maravillas aparecieron
ante mis ojos;
sus labios eran mi mar
y sus ojos.... sus ojos ¿ que no eran para mí?

Oh! mi amada doncella en peligro,
espero haberte rescatado
de tu tristeza eterna,
de tu soledad infinita.

Pero dime una cosa,
¿Soy yo el príncipe que tu esperabas?
una sonrisa me daba.

Aquello se convirtió en mi necesidad,
en mi obseción
y en mi llanto mudo.

Los días pasaban,
libres y soleados;
perdidos en el tiempo
que se habia convertido en nuestro esclavo.

Yo .. era feliz.
Ella... no lo sé.
Y siempre era su sonrisa
la que callaba mis preguntas.

Cuando al fin me di cuenta ....
Creo que había perdido a mi doncella en peligro
que extrañaba su soledad y su tristeza....

1 comentario:

Lio dijo...

Buena redacción.

Saludos.